domingo, 28 de agosto de 2011

Puesta de sol

Paciencia. Mucha paciencia. Esto es lo que hace falta para hacer una buena fotografía y más cuando se está comenzando. Hoy, desde el parque del Cerro del Tío Pío (parque de las tetas), he tomado 73 instantáneas. Me quedo con estas cuatro.




jueves, 25 de agosto de 2011

¡Hoy tengo mal cuerpo!

Nunca me han gustado los sucesos. Ni verlos por la televisión, ni mucho menos escribirlos. Soy una persona que se involucra mucho con lo que hace y cubrir o informar sobre un suceso, para mí, es muy duro. Me pongo en el lugar de los familiares y lo paso mal. Por eso hoy, ¡tengo mal cuerpo!

Un compañero me escribió un correo avisándome que en Getafe había desaparecido un joven de 29 años. Al llegar a la redacción he ampliado la información. Tras llamar al Ayuntamiento y a Jefatura, he decidido llamar al teléfono del 'anuncio'. En ese momento, ya me he llevado la primera sorpresa. "Hola, soy Antonio, deja tu mensaje". ¡Estaba llamando al móvil del chico desaparecido! Al rato, me ha llamado su hermana y ya me ha contado todo. Al colgar, hemos barajado las diferentes posibilidades con una compañera, pero con lo 'enferma'
que me estaba poniendo he decidido dejar las posibles hipótesis y escribir cuanto antes la información para no seguir con este mal cuerpo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Por qué nieva, abuelita?

Con esta frase arranca este peliculón de Tim Burton, 'Eduardo Manostijeras'. Un film con muchos mensajes, como por ejemplo, que las personas 'normales' siempre son mejores que las 'raras' (en este caso por tener manos en lugar de tijeras). Independientemente del corazón que tengan, si no tienes nada raro te consideran normal, aunque seas un insensible, un prepotente y un delincuente. En cambio, solo por tener algo distinto al resto (manostijeras), ya no eres de fiar. Suerte que siempre hay alguien que ve las cosas como son y confía en ti. Y con un poco de suerte hasta se enamora.

Una película muy recomendable. Yo llevaba unos días queriendo verla, tras ir al bosque encantado de San Martín de Valdeiglesias. Un lugar con esculturas como las de Edward, con el monstruo del Lago Ness, águilas, dinosaurios y otras 340 monumentos más, que construyó un escultor madrileño tras inspirarse viendo este film. ¡Un lugar que no puedes perderte!


domingo, 21 de agosto de 2011

13 horas en Cuatro Vientos

Muy cansada y sin ánimo para seguir trabajando. Así es como me siento tras más de 13 horas en Cuatro Vientos cubriendo la Vigilia. Y no porque el periódico decidiese hacer una crónica de cómo se preparaba el acto y otra del acto en sí, sino porque la organización de la JMJ decidió que el autobús para la prensa saliese a las 13.00 horas, cuando la Vigilia estaba prevista para las 20.30 horas.

De las 13.00 a las 16.30 estuvimos 'encerrados' en el Palacio de Congresos y casi a las 17.00 subíamos al autobús camino al aeródromo. Ya allí, los más de 5.000 periodistas acreditados para cubrir el acto buscamos el mejor hueco para dejar nuestras cosas y trabajar de la mejor forma posible. Luego, nos dimos un garbeo para ver la marabunta de peregrinos que se alojarían en Cuatro Vientos esa noche, conseguimos el discurso del papa y los actos previos al discurso de Benedicto XVI, así que decidí ponerme a escribir la crónica de la noche. Con tan mala suerte, que minutos después de que el Pontífice comenzase a hablar, la lluvia empapó a todos allí presentes, lo que hizo que tuviera que comenzar de nuevo la información. Mientras la Vigilia continuaba, yo seguía escribiendo para poder dejar el aeródromo con el trabajo hecho. Y así fue. Aunque las aventuras de esa noche no habían terminado.

La organización nos había avisado a la llegada que al terminar el acto el autobús de prensa salía. Los periodistas, muchos de ellos durmieron allí pero otros querían regresar de nuevo al centro de la capital, nos apresuramos para salir de la zona de prensa y coger el autobús. Con tan mala suerte que justo en el momento en que estábamos en la cola, comenzó de nuevo a llover. Y no había cubierto para todo. Así que nos tocó mojarnos durante más de 45 minutos (los que estuvimos esperando).

Pasadas las 00.30 horas llegábamos a Madrid y alrededor de la 01.30 me acostaba. Al día siguiente, Día del Señor, algunos de ellos pudieron descansar pero una servidora tuvo que madrugar de nuevo para seguir elaborando informaciones de esta Jornada Mundial de la Juventud, que
'gracias a Dios', ha terminado ya.




jueves, 18 de agosto de 2011

Invasión de peregrinos

Me hubiese gustado comenzar este blog escribiendo sobre otro tema mucho más entretenido y ameno, pero la rabia que siento por dentro me impide comenzar con otra cosa que no sean los p**** peregrinos. Siento llamarles así, pero después de la que tenían montada este jueves por la tarde en la Puerta de Alcalá, no puedo definirles de otra manera.

Solamente salir del trabajo ya veía peregrinos por todas partes. Pero ha sido llegar a la confluencia de la calle Serrano con calle Recoletos y que comenzaran los problemas. Primero, no encontraba la forma de cruzar la calle Serrano y nadie me facilitó el trabajo. Tras conseguirlo, el siguiente objetivo era llegar a la Puerta del Retiro (la de la Plaza de la Independencia). 15 minutos mínimo para llegar hasta allí. Y tras superar la primera marabunta, la puerta estaba cerrada. Una vez allí, no quería volver atrás. Solamente necesitaba una calle que me permitiese llegar a mi casa. No tenía autobús, ni metro, ni Cercanías. ¿Tampoco podía ir andando? Pues parecía que NO.

Mi siguiente objetivo fue llegar a la calle Alfonso XII, hacerme un hueco entre los allí presentes y dirigirme a Atocha por dicha calle. Aunque estos decidieron no ponerme las cosas fáciles. Aunque tras pelearme con algunos de los peregrinos y pelearme con los voluntarios, logré acercarme a los policías, quienes, tras ver mi acreditación de prensa, me dejaron pasar las vallas y continuar mi marcha.

Suerte que ese mismo jueves me dio por coger la acreditación de prensa de la JMJ. Si hubiese currado en una tienda todavía estaría allí, esperando a que el papa diera su discurso y los peregrinos le adoraran y decidiesen irse. En estos casos, ser periodista tiene sus ventajas...